La Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Rosario (Sala II) emitió en agosto de 2025 un fallo histórico para la abogacía argentina. Se trata de la primera sentencia en el país que analiza de manera directa el uso de inteligencia artificial generativa en el ámbito judicial, advirtiendo sobre los riesgos y responsabilidades que conlleva su empleo en escritos presentados ante los tribunales.
El caso Durante la tramitación de una causa por daños y perjuicios, un abogado incorporó en su escrito citas jurisprudenciales inexistentes, obtenidas a través de un sistema de inteligencia artificial. Al solicitarse la verificación de esas referencias, el letrado reconoció que habían sido proporcionadas por un chatbot y que no habían sido contrastadas con fuentes reales.
La advertencia del tribunal El tribunal destacó que, aunque el abogado actuó de buena fe, su responsabilidad profesional no se extingue por confiar en información no verificada. La sentencia advierte que los sistemas de inteligencia artificial pueden “alucinar”: inventar fallos, citas o referencias que comprometen la transparencia, la ética y la responsabilidad profesional.
En palabras del juez, la verificación de las fuentes es un deber ético indelegable, y ningún consentimiento del cliente puede eximir al abogado de cotejar rigurosamente la información en la que basa sus argumentos.
El precedente El fallo constituye un hito en el Derecho argentino, al fijar por primera vez límites y obligaciones en el uso de la IA en el ejercicio de la profesión. Se enfatiza que la inteligencia artificial puede ser un complemento valioso para optimizar tareas, pero nunca un sustituto del criterio humano ni de la supervisión profesional.
El rol del CASM Desde el Instituto de Inteligencia Artificial del Colegio de Abogados de San Martín, reafirmamos la importancia de la capacitación continua y la elaboración de guías prácticas para garantizar un uso responsable y ético de estas tecnologías en el ámbito jurídico.
Fecha: 28/8/2025